La Jeanne De Delteil
La Jeanne De Delteil
Para reservarDescripción
Delteil descarta de un plumazo la cuestión de la existencia real de Juana de Arco. Nos llena de certeza: vive. Está ante nosotros. Ahí está, «la bella hija de las victorias».<div> El espectáculo se desarrollará ante nuestros ojos.</div><div><br></div><div> Una actriz solitaria se adueña de un escenario vacío. Auténtica desnudez, no de ausencia ni de despojamiento, sino de entrega. Una mujer entra en un teatro en reposo. Solo la luz del escenario (ese tabernáculo de los escenarios teatrales) está encendida.</div><div> La escena se asemeja a la de cualquier teatro del mundo.</div><div> Ahí están la escalera para las luces, las eslingas para el montaje, la escoba para el escenario, los carros para transportar el equipo; en resumen, las herramientas básicas del teatro.</div><div><br></div><div> Confiada en el poder de las palabras, la actriz solo necesita hablar para que algo exista. Llena de fe en su arte, la artista, enloquecida de libertad, se entrega por completo: acerca una mesa, se sube a ella, ¡y ahí está el hermoso caballo que le regaló Carlos VII! Alineando meticulosamente los soportes de los focos, ¡emerge todo el ejército viviente que ella comanda! Alegría ingenua.</div><div><br></div><div> Esta generosidad teatral llega a todos. Mantiene vivo el poder de la ilusión.</div><div><br></div><div><br></div>
